miércoles, 14 de octubre de 2009

No se encontraron coincidencias para...

Andaba hoy buscando en Outlook la fecha en la cual fue enviado un e-mail y me vino a la cabeza la idea de poder hacer esto mismo con la historia de nuestra vida, poder averiguar el día exacto, incluso la hora para los más minuciosos, en que hice tal o cual cosa.

Pero me asaltó la primera duda: ¿dónde hago la búsqueda, en la bandeja de entrada o en la de salida? Pruebo a hacerla en las dos, es decir, en todos los elementos de correo. Introduzco a la izquierda de la lupa: “fumo mi primer cigarrillo”. Después de esperar un rato mientras miraba con ansiedad y fijamente el buscando… de la pantalla, ésta me devuelve: “No se encontraron coincidencias para fumo mi primer cigarrillo”.




Pienso que a lo mejor se ha borrado por error, ya se sabe la campaña antitabaco imperante, y pruebo a hacer una nueva búsqueda. Esta vez introduzco: “cruzo por ver primera la calle sin darle la mano a mi padre”. La espera se me antoja más larga. Otra vez "no se encontraron coincidencias para cruzo por ver primera la calle sin darle la mano a mi padre".

Con el sabor que deja la derrota cuando se ha acariciado la victoria, y cargando las culpas en microsoft, empiezo a fantasear con todas las fechas que me hubiera gustado conocer: el día exacto en que rebobiné la última cinta de música, mi primer beso lujurioso, la última vez que me puse manguitos para nadar en la playa, la primera vez que navegué por internet, la última vez que devolví una cinta VHS al video club, la primera vez que pisé el Bernabéu, la última vez que me tuve que levantar del asiento para cambiar de canal, la última vez que marqué un número de teléfono en un dial, la primera vez que jugué a un videojuego, la última vez que usé una cabina de teléfonos, la primera vez que escuché a Miles Davis, la primera vez que mandé un sms, el primer polvo, la primera borrachera, la última vez que le grabé a alguien una cinta por las dos caras, la última carta que envié, la última vez que mi madre me arropó, la primera vez que pagué en euros, la última vez que llevé un carrete a revelar, la primera vez que escuché un CD, la primera vez que descargué una canción, la primera vez que pasé la noche fuera, la primera vez que invité a mi padre a comer, la última vez que le pedí dinero, la primera vez que toqué una teta, la última vez que dibujé con tiralíneas, la primera vez que vi una tele en color, la primera vez que usé un ipod, la primera compra que hice por internet, la última vez que actualicé mi cartilla del banco, la última vez que jugué a las canicas, al trompo, a las chapas, la primera vez que subí en bicicleta, la primera vez que me dijeron te quiero, la última vez que me dejaron, la última vez que comulgué, … pero, qué se le va a hacer, tendremos que esperar a una nueva versión del software.

2 comentarios:

notarcus dijo...

do it with Pablo or Clara

Sergio Cortés dijo...

Genial!! tienes que prodigarte más en el estilo.. literario...

grande aquella de "la última vez que le grabé a alguien una cinta por las dos caras,"... entre otras...